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No sé por donde ir

En este vida solo existen 2 caminos que podemos tomar y la biblia los menciona claramente en Mateo 7:13 y 14, el de la vida o el de la perdición. Pero qué es lo que realmente los diferencia?

El camino a la perdición es muy amplio, tiene mucho espacio, podemos entrar con todas las maletas de nuestro pasado, ira, enojo, odio, resentimiento, dolor, ofensas. Así que sin problema podemos tomar todas nuestras pertenencias y seguir caminando por el, sabiendo que las consecuencias son de mal para nuestras vidas.

Sin embargo el camino de la vida no tiene tanto espacio como este porque solo podemos entrar nosotros sin nada de lo que venimos recogiendo de nuestro pasado ya que nos quita espacio para recibir lo que Dios tiene preparado para nosotros en nuestro caminar por su senda.

Es difícil seguir el camino angosto porque solemos aferrarnos a aquello que conocemos, le tenemos miedo a lo desconocido y lo que traerá, pero te aseguro que todo lo que viene de Dios es bueno y el ya tiene diseñado un plan perfecto para cada vida que ha decidido obedecerlo.

Jeremías 29:11 NVI
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

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Escuché de un tal Jesús

Escuché de un tal Jesús que sanaba enfermos, que alegraba corazones, que amaba sin condición. De ese tal Jesús me hablaron toda mi vida y pensaba que ya lo conocía. Hasta que un día se pasó por mi vida, tocó mi corazón y restauró mi interior, ese Jesús dejó de ser una historia ficticia y se convirtió en el motor que impulsa mis latidos. Desde que Él está puedo asegurar que es la mayor razón de todas mis alegrías. No lo cambiaría, ni aún por todo el oro del mundo porque mi amado Jesús vale más que todas las piedras preciosas que existen y nada completaría mi palpitar más que su dulce voz. Eclesiastés 5:20 Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón.

Abriendo Camino

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